Camino Ochoa, es una de las nuevas colaboradoras de Masticadores Infantil y Juvenil. Ha tenido la amabilidad de contestar a unas preguntas para que la conozcamos mejor. Esto es lo que nos ha contado.

M.-¿Por qué escribes? ¿Hubo algún momento puntual que te abocó a comenzar a escribir? 

C.O – Para mí escribir es como una especie de liberación, una catarsis; necesito expresar lo que siento, lo que observo o lo que me impacta. Desde niña sentía la necesidad de escribir, me inspiraban las historias que me contaban, las ilustraciones de los libros o las lecturas que hacía cuando había  dominado la competencia lectora. Cuando perdí a mi padre con tan solo 7 años desarrollé una ligera introversión. Los libros y mis cuadernos de escritura eran como una cueva en la que me escondía.

M- En tu jornada diaria, ¿cuánto tiempo le dedicas a escribir? ¿Tienes algún ritual antes de enfrentarte al folio en blanco? 

C.O – Mis momentos idóneos para escribir son los de la noche, cuando la casa está en silencio y estoy libre de las tareas cotidianas. También escribo a lo largo del día si me surge una idea,  siempre voy acompañada de un cuaderno en el que anoto impresiones sobre lo  que me emociona, versos que me llegan y no busco; escribo sobre hechos o  personas que me sirven para  inspirar una historia o unos versos. Mi ritual consiste en escribir a mano y si las prisas no se adueñan de mí, me encanta escribir con pluma. Después, una vez corregido el escrito, fiel al  liderazgo impuesto por  la comunicación a través de medios digitales, me enfrento al ordenador para seguir puliendo el texto.

M- Docente, pedagoga, ¿hasta qué punto ha influenciado tu profesión en tu faceta de escritora? 

C. O – Ha influido mucho desde el comienzo de mis años mi faceta  como maestra porque veía la necesidad que tenían los alumnos de la literatura, de gozar de sus beneficios; pero sobre todo, porque cuando no nos gustaban los textos publicados en los libros, o bien escribía para ellos, o bien creábamos juntos una buena biblioteca de aula que les motivara a leer. Aquella biblioteca me  exigía que hiciera una buena selección, según los intereses y las edades de los alumnos, por lo que leía gustosa todas las publicaciones. Cuanto más leía, más me animaba a escribir.

M- ¿Quien aporta más la escritora o la maestra? 

C. O- Creo que en esta etapa de mi vida aporta más la faceta de escritora, pero como apuntaba en la cuestión anterior, estoy muy agradecida a mi profesión porque he aprendido mucho con los alumnos.

M – ¿Qué te gustaría reseñar sobre tu obra literaria? 

C. O – La sensibilidad, la ternura, la sencillez, la facilidad; cualidades que todo niño o joven sabe valorar.

M – Qué piensas sobre las nuevas tecnologías como instrumentos para el escritor y relacionado con la literatura infantil y juvenil. 

C. O – Las TIC han llegado para quedarse, en especial en estos momentos en que la pandemia impone distanciamientos sociales y  realizan una importante labor en la comunicación personal. Se las debe dotar del valor necesario, pero nunca deben sustituir al libro donde el escritor desnuda el alma con su obra y se esfuerza en llegar al niño o al joven lector. Ambos medios necesitan convivir, y si las TIC son la única manera de que la LIJ contribuya a fomentar la lectura en un lector determinado sean bienvenidas. No obstante para un escritor, contemplar sus textos en un libro, con su portada, con su índice, sus ilustraciones, sus páginas…personalmente, considero que es más atractivo  y gozoso.

M – ¿Ayudan o entorpecen? 

C.O – Entorpecen si el niño o joven se obsesiona con usar únicamente los medios digitales sin un adulto que le oriente o guíe sus lecturas. De ahí la importancia de que tenga un buen mediador de LIJ.

M – ¿Autoedición o editorial? Piensas que aún hay recelos en contemplar la autoedición para publicar una obra? 

C.O – Las dos fórmulas sirven, y más en estos complejos momentos en los que la crisis ha golpeado el mundo cultural y editorial. Claro que hay recelos en la autoedición a la hora de publicar, conozco casos, pero considero que hay que adaptarse a la situación. Lo que realmente importa  es que la obra tenga calidad literaria, no todo vale en LIJ.

M Cultivas varios géneros: poesía, narrativa, artículos. ¿En cual de ellos te sientes más cómoda?  

C.O – Escribir poesía y narrativa me gusta porque me permiten desarrollar la creatividad, disfrutar pensando en los destinatarios, desarrollar  la pasión que siento por la literatura, en especial por la LIJ. Me resulta sencillo porque la poesía o los relatos me buscan, vienen a mí; aunque hay épocas en que me abandonan y me siento como una fuente seca. La escritura de los artículos suelen llevarme más tiempo, a pesar de que aprendo mientras los elaboro.

M- ¿Cuál dirías que es tu seña de identidad como escritora? 

C.O – Me resulta un poco difícil expresarlo, quizá los lectores debieran responder a esta cuestión. Si tengo que dar mi opinión, creo que un lenguaje cercano, sencillo y con un mensaje en el que no faltan el sentimiento y la ternura.

M – ¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto en la actualidad? 

C.O – Estoy recopilando y corrigiendo mi obra inacabada, para unirla a la publicada en distintos libros o revistas. De este modo podré publicar mi propia antología poética y mis cuentos para niños, lo cual me ilusiona enormemente. Es una ardua tarea, no solo por el caos que tenía entre cuadernos y archivos digitales, sino porque mi afán de perfeccionismo me conduce a no ponerme límites en las citadas correcciones. También publico poemas y cuentos en el blog de Masticadores LIJ,  hecho que agradezco a su editora Felicitas Rebaque y que felicito por tan fantástica idea. Colaboro con la directora de las bibliotecas municipales de León  ofreciendo  propuestas literarias para fomentar la lectura entre niños y jóvenes.  Gracias a ella, hemos iniciados unos encuentros con autores de LIJ. Desde el pasado septiembre formo parte de la ejecutiva de la asociación nacional de Amigos del libro y  del consejo editorial de la revista Lazarillo, en las que colaboro con ideas y proyectos . Estas actividades se compaginan con la formación que imparto durante el curso escolar  a docentes de distintos lugares del país sobre temas relacionados con la LIJ y/ o el fomento de la lectura.

M¿Qué consejo darías a los niños y adolescentes para estimular la afición a la lectura y a la escritura? 

C.O – Principalmente uno, que lean y mucho. En las abundantes  lecturas hallarán  el estímulo esencial  que les empuje a la escritura, a la que deben acercarse sin miedo, sin demasiada reverencia. Lectura y escritura van de  la mano, y si estos niños o jóvenes encuentran en su camino un buen mediador, que les dé ejemplo, que sepa motivarles, guiarles, ofrecerles textos literarios de calidad o  confiar en sus capacidades, se podrá conseguir un buen lector o un amante de la escritura creativa.