Ilustración de Fernando Noriega

Nota: La autoría del poema es de Camino Ochoa.

La luna está resfriada

por bañarse en la mañana.

Se asomó a la ventana

con su cara mojada,

un viento la golpeó

su tez de hada blanca.

La luna está constipada

y se ha metido en la cama.

Como no tiene jarabes,

ni pastillas ni pomadas,

una bandada de mirlos

le dan calor con sus alas.

La luna tiene fiebre,

ratones en su garganta,

el plumaje de las aves,

le sirven de suave manta.

La luna, con tanto mimo,

sonríe, constipada, al alba.