Imagen tomada de Pinterest
 
   Mi cucaracha se peina 
 hacia a tras el flequillo
 con laca y brillantina
para tener más brillo.

   Se pinta los ojos,
 se viste de negro, 
se echa perfume,
 se mira al espejo.
  Y antes de salir
 empieza a contar
 sus pares de patas 
con gran seriedad.
  
  -Una y una dos,
dos y una tres.
¿Me habré equivocado?
Empiezo otra vez.
Una y una dos, 
dos y dos son cuatro.
Me faltan dos patas,
 así yo no salgo hoy a pasear,
 porque si me ven
me van a cantar:
-La cucaracha, la cucaracha 
ya no puede caminar,
 porque le faltan,
 porque no tiene 
las dos patitas de atr
ás

Etiquetas: Antonio Mejías Melguizo, Masticadores Infantil, poesía infantil