Imagen tomada de Pinterest

Estimados niños:

Me da un poco de vergüenza contar mis cosas, es como si me desnudaran de repente. ¡Perdón! Como si me desenfundaran y quedara al aire libre mi verdadero envoltorio de piel blanca.

Vaya chorrada, comprarme para tenerme tapado día y noche, noche y día; tan solo la señorita “Zocotronca” (así la llaman a sus espaldas, pero en realidad se llama Martita) me deja respirar a gusto- una vez a la semana- cuando quita este horroroso cobertor de cuadros rosas y blancos. ¡Se podrá ser más hortera! Me hubiera gustado más un verde manzana o un color vainilla con puntitos  marrones. Pues, eso, lo sacude un poquito y de nuevo me enfunda en esa tela.

Ay chicos, me ruborizo al  pensar en las conclusiones que vais a sacar de mi diario. Lo que sí os digo que todo lo que cuento es cierto. 

Fdo.: SILLA-A+ÒN

VIERNES 19- MARZO

Hoy Felisín ha ido a cortarse el pelo por la mañana, se ha llevado el móvil como le manda siempre su hija a la que “ha birlado”  20 euros de su bolso escondiéndolos en su cartera antes de salir de casa. Lo ha hecho con tanta prisa que casi se traga una de mis patas, en realidad  casi me lo trago yo porque su lindo culo ha caído en mi parte derecha. Me hubiera gustado darle un buen empujón y de haber tenido manos, propinarle un buen sopapo: no se roba nada a nadie.

Salió a las  12 de la mañana. – Adiós nena- dijo con cara sonriente.- ¡Será pillín el tío!

_ Adiós papi-  A las 2 y 30 en casa, como muy tarde- que te dejen supermegachulo- añadió la pobre inocente.

Pude descansar un rato hasta las 3 de la tarde, hora en que recibí a la pobre chica que,  telefoneaba a su padre.  Tilín, tilín…y nada de nada, ni una sola respuesta. Hablaba en alto como una loca: que si le habrá pasado algo, que si se habrá desorientado…Me entraban ganas de llorar. No se merece esto la muchacha, un hermano y ella solita cuidando al mastuerzo del  Felisín”. Este apareció a las 3 y media, dando excusas de las colas en la peluquería, que si encontró a un viejo amigo y que por no hacerle un feo aceptó tomar un mosto… ¡Ja, ja!  3 o 4 vinitos porque la lengua se le trababa. Incluso la hija chillando le espetó: vienes piripi, y no estás en edad de tonterías.

¡Hoy castigado! Sin salir, y aquí le tengo meditabundo, desde la hora de la siesta: unos ratos lee, otros dormita, otros telefonea  con sigilo a una tal… ¡CUELGO! que viene la nena. ¡Será trapacero!

SÁBADO 20- MARZO

Me siento libre.  Zocotronca ha ventilado la sala y me ha librado de la dichosa funda. Sueño que estoy  de exposición en el Louvre con la silla roja  de la entrada, tan sola, tan mona ella, juntitos. Mmm, París que romántico. Como todo lo bueno dura poco, vuelvo a la realidad enseguida cuando Martita me pasa un plumero haciéndome millones de cosquillas.

 Oigo decir para sí mismo al hombre de la casa que hoy va a ser bueno, que tiene que verla a toda costa…Saca el móvil de su batín pero cuando la chica irrumpe en la sala, disimula diciendo que va  a llamar al nieto a ver qué tal lleva la preparación de la EBAU. ¡Será cínico el tío! 

La normalidad fue la tónica del día hasta que a las 7 de la tarde comunica que quiere ir a misa  a las 8. – Ya sabes que soy atea, papi, pero te puedo dejar a la puerta de la iglesia y te busco al final.-  NOOO, aprovecha para tus cosas, que  ya te doy bastante trabajo. Mira, llevo el móvil, que está bien de carga, le subiré el volumen al acabar la misa. NO te preocupes- tesoro.

Uyy, uyyy, cuando pronunciaba esa palabra significaba que tenía una treta en mente. ¡Y esta pánfila sin percatarse! ¿No se da cuenta que se ha puesto su mejor traje y huele a colonia que apesta? Pero si hasta lleva su reloj de oro. 

_Papi, por favor, sé sensato, a las 9 y media en casa, no me asustes como ayer con tu retraso, mira que sufro mucho de los nervios. ¡Obedece! ¡Madura!

-Que ´si hijita sí, tienes razón, a veces me comporto como un niño. ¡Despistes míos! Y se fue de casa tan pancho, reposando un sincero beso en la frente de su pequeña. ¡Patético el Felisín de las napias!- me dije yo.

Las 9 y 30, las 10 y 30, las 11 y 30,…el teléfono de la nena no halla respuesta alguna de su padre. Este se presenta en casa a las 12, sonriente, feliz. Responde a las voces y sollozos de la chica argumentando que ha vuelto a casa  en taxi desde la casa de un amigo en la que no había cobertura. ¡Será ciruelo! Y el muy tontaina añade que ya ha cenado una estupenda pizza.

De verdad, hija, no entiendo tanta preocupación,  tú haz tu vida, que yo estoy bien. El día que me pase algo, ya te avisarán. Déjame vivir. ¿Y cuándo vivo yo? Preguntó con rabia- ella.

Nunca- me dije yo ante aquella dura escena.

DOMINGO 21- MARZO

No he dormido bien, toda la noche llorando la pobre sobre mí.  Toda la noche no, casi, porque al amanecer al ir a buscar mejor posición ha encontrado un papel doblado a la mitad, debajo de un cojín que me colocó para reposar su cabeza. Lo leyó en alto: 

Querido Felisuco: cuanto agradezco tus visitas y tus mimos, eres el hombre de mi vida. Nos vemos el lunes, ya sabes los domingos están  mis nietos a merendar y los pesados de sus padres vienen tarde a buscarles. A ver cómo le contamos a nuestros hijos lo nuestro.

Fdo.: VIKY

Tan atolondrada quedó la mujer al leer la nota que tropezó con una de mis patas delanteras y cayó de bruces ante mí. Cojeando, iracunda se dirigió a la habitación del “Felisuco” que se había levantado al baño.

No podía ver la escena, aunque oía los gritos y los reproches de la chica: ¿con qué este este es tu amigo? ¿Ahí es donde te metes? ¿Quién es esa tal Viky, dónde y cuándo la conociste? ¿No te da vergüenza? ¿Qué significa eso de “lo nuestro”?

-Uy, uy, la cosa se pone muy fea- me dije. La primera vez que la pobre chica se rebela al padre, la primera vez que veo a este padre callado… Y eso que llevo en esta casa 35 años. 

Hubiera deseado tener ojitos para llorar con ellos, aquella escena me partía en pedazos. NO será fácil olvidar este domingo que recibía la primavera en medio de una incesante lluvia y de una buena tormenta en este hogar.

LUNES 22- MARZO

La locura se ha adueñado de esta casa. La sala se convirtió en lo más parecido a la de un juzgado: los hijos interrogando a Felisín, exigiendo explicaciones, erigiéndose en consejeros,…El padre preso de una inusual vulnerabilidad rompió su silencio rogando comprensión y exclamó: ¡Estoy enamorado! Podréis quedaros con la casa, con todo… Me quedaré con mi pensión y me iré a vivir con ella. Respetad mi decisión.

¿A tus 85 años? ¡Estás loco!

Me quedé hecho un mar de confusiones. Todo el día observando cuchichear a los hijos, Felisín escondido en su dormitorio, llamadas y más llamadas de teléfono: que si a la tal Viky, que si a la familia, que si al abogado…

JUEVES 15 – ABRIL 

Hoy, por fin, Zocotronca ha terminado la limpieza general de la casa y de colocar la sala. He estado muy contento porque la hija de Felisín ha puesto la silla roja cerca de mí,  me siento más acompañado y por supuesto, feliz.

Ella  ha salido por la tarde noche para cenar en casa de Viky y charlar con su papá. Este no sale apenas de casa  y a esta mía llama dos  o tres veces al día.

¡Ay chicos, soy un sillón muy sentimental ¡ Le echo de menos, en el fondo, muy en el fondo no era ni un pillín, ni un ciruelo, ni un mastuerzo…era solo un hombre enamorado con ganas de ser feliz ¿Acaso importa la edad?

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